Al Rayo Majadahonda le sigue molestando jugar fuera de su horario normal. Los tres puntos de hoy se antojaban vitales por dos circunstancias: seguir manteniendo aspiraciones de meterse en los playoffs y alejar a un posible rival de esa lucha.
El encuentro comenzó con dominio local. El Pozuelo entró al terreno de juego frío e indeciso, situación que aprovecharon los de Óscar Garro para tener sus mejores minutos. Sin embargo, la primera ocasión fue para el debutante Nacho Gil que cabeceó al segundo palo un saque de esquina al que no llegó Boby por muy poco.
El dominio inicial majariego tuvo su fruto a los 21 minutos. Un robo de balón a la salida del balón visitante fue aprovechado por Cruz que se internó en el área y con su zurda puso el primer gol en el luminoso. A raíz del gol los de Chema Ramos estiraron líneas y subieron su nivel de presión. La reacción fue rápida y en una falta lateral Raúl Montero fue agarrado por Igor decretando el señor Moreno Aragón la pena máxima. El central Álvaro tuvo la frialdad de igualar el marcador para los verdes. Con el empate el encuentro se equilibró y el Pozuelo se adaptó mejor al nuevo ritmo del partido.
La segunda mitad estuvo condicionada por la expulsión del futbolista local Alberto por doble amarilla. El colegiado puso el listón muy alto desde el pitido inicial, mostrando la friolera de 14 cartulinas amarillas. El Pozuelo aprovechó el hecho de jugar en superioridad numérica y sus acercamientos al área de Galán se fueron intensificando según pasaban los minutos. Los de Chema Ramos mostraron gran ambición. Y después de una gran jugada por banda izquierda entre Prado y Chuchi, este último centró al segundo palo donde apareció la cabeza de Cortijo para romper la igualdad en el marcador.
Tras el gol, Garro se la jugó quitando a dos defensas. El Pozuelo pudo sentenciar por medio de Mino y Monasterio. Los majariegos lo intentaron con más corazón que cabeza con disparos lejanos de Machicado. Los verdes se defendieron con orden y consiguieron mantener un resultado que le da tres puntos importantes a pesar de las bajas. El Rayo Majadahonda queda en una situación complicada mostrando síntomas preocupantes en su estado anímico y de juego.
