El Rayo Majadahonda pierde en La Mina ante el Carabanchel (1-0). Destacado

El Carabanchel vence gracias a un gran comienzo de segunda parte frente a un Majadahonda que terminó con nueve.

 

Respetó el tiempo, pero no el juego en los primeros 45 minutos. La primera mitad del partido fue una  invitación a marcharse a la recién remozada cafetería de La Mina. Dos estilos de juego distinto, pero ninguno atractivo. Los visitantes proponían a rachas y buscaban sacar el balón jugado, pero carecían de profundidad. El Carabanchel, por su parte, estaba llevando su ego a la máxima expresión: cohesión del bloque y unión en todas las líneas del campo.

Y estuvo cerca de salirle bien la jugada, porque en la única ocasión clara de la primera mitad Tito asistió a Fer Ruiz, que tras coger la espalda de la zaga majariega remató al lateral de la red. Estaba siendo uno de los peores partidos del Carabanchel de la temporada, pero no le hace falta mucho más al cuadro de Miguel Ángel Muñoz para ganar los partidos. Quizá esa sea el tesoro más impagable del que puede gozar un equipo.

“Vaya tostón, veremos ahora en la portería de los goles”, dijo en la grada un aficionado local. No le faltó razón, porque por alguna extraña razón el Carabanchel sale casi por decreto más fuerte que su rival en las segundas partes. La fortaleza mental de un bloque que tiene mucho de poder anímico. Los locales fueron encerrando al Carabanchel y ahí se fraguó la jugada del gol.

Cuando un delantero presiona la salida del balón del contrario, a veces se interpreta con algo ineficaz y que conduce a una desgaste innecesario. Más cerca de la teoría de que “el primer defensor es el delantero”, Juanito presionó en el córner a Rubén y, tras robarle la cartera, le cedió el balón a Morais, que tras un gran recorte chutó a puerta para que Igor detuviese con la mano. El jugador majariego fue expulsado y Tito se encargó de transformar el penalti. Más cuesta arriba se la haría el encuentro para el cuadro de Óscar Garro cuando instantes después Alberto Sánchez vio la segunda amonestación.

Con dos jugadores menos, el Carabanchel debía cerrar el partido para no tener una sorpresa inesperada, pero fue Machicado el que puso en apuros a Rubio con un disparo lejano. Los locales estaban mascando un gol que pudo llegar a la contra en varias ocasiones, Fer Ruiz y Morais disfrutaban jugando por las bandas. Precisamente al zurdo le faltaron centímetros para colar una falta en la portería de Galán. El propio Morais estaba muy cómodo y puso dos centros complicados que Juanito no acertó a rematar en boca de gol. No creó más peligro el Majadahonda en un partido claramente marcado por las expulsiones, pero donde los locales fueron los justos merecedores de la victoria.

 

 

Fuente: Elgoldemadriz.